¿Sirve un bidé adaptable para mi inodoro? Medidas y casos que no encajan

Por Bootyful · Actualizado el

Un bidé adaptable sirve para tu inodoro si se cumplen dos condiciones: que las dos fijaciones de la tapa no estén separadas más de 21 cm, como muestra el esquema de medidas de Bootyful, y que tengas una toma de agua a la vista y accesible cerca del váter. Son las dos preguntas que hace nuestro soporte antes de decir «adelante». El resto (la forma de la tapa, el hueco que queda a un lado, el tipo de cisterna) decide si queda niquelado o si te da guerra.

Y sí, hay inodoros en los que no encaja. No lo decimos por quedar bien: en la página de inicio de Bootyful aparece una versión «Ecospabilado», que es un aparato devuelto, sin instalar, por alguien cuyo inodoro no era compatible. Mejor que lo descubras aquí, con un metro en la mano, que con la caja abierta en el suelo del baño.

Un aviso antes de medir: las cifras de esta página son las del Bootyful. Cada adaptador tiene las suyas y hay que buscarlas en la ficha del fabricante. El método, en cambio, vale para cualquiera.

Las 4 comprobaciones en 2 minutos

Coge un metro y el móvil. Levanta la tapa y mira esto:

ComprobaciónQué mides o mirasVa bien si…
1. Fijaciones de la tapaDistancia entre los dos tornillos, de centro a centroNo pasa de 21 cm
2. Hueco a un ladoDel centro del inodoro hacia el lado del mandoHay 28 cm libres
3. Tapa y bisagrasEl relieve interior de la tapa y el volumen de las bisagrasLa tapa cierra sin apoyarse en las boquillas
4. Toma de aguaLlave de paso y latiguillo de la cisterna, o la toma del lavaboSe ve, se alcanza y queda a menos de 150 cm de tubo

Fuentes: esquema de las fijaciones, esquema de la distancia a la pared y ficha técnica de la página de inicio.

1. La distancia entre los tornillos de la tapa

El Bootyful se sujeta con dos aros que van debajo de las bisagras, atrapados por los mismos tornillos que sujetan tu tapa. Por eso manda la separación entre esos dos tornillos: nuestro esquema de medidas marca 21 cm de distancia máxima. Mínimo no hay: según el soporte, con 16 cm va sin problema.

Esquema visto desde arriba: distancia máxima de 21 cm entre las dos fijaciones de la tapa del inodoro

Mide de centro a centro, no de borde a borde de las bisagras. Y no te fíes de eso de que «todas las tapas son estándar»: no conocemos ninguna norma que obligue a una separación concreta, así que la única cifra que cuenta es la de tu váter.

2. El hueco a un lado de la taza

Es la medida que casi nadie mira, y en nuestro esquema la llamamos «la medida más importante». El mando sobresale por un lado del inodoro: el esquema de distancia a la pared indica 28 cm desde el centro del inodoro hasta el borde exterior del mando, que mide 6 cm de ancho. En ese dibujo, el mando queda a la derecha de quien está sentado.

Si tu váter está encajado entre la pared y la mampara, o pegado a un mueble, mide desde el centro de la taza hacia ese lado. Si solo tienes hueco en el lado contrario, pregunta antes de comprar.

3. La tapa y sus bisagras

El aparato queda entre la cerámica y la tapa, con las boquillas asomando hacia dentro de la taza. Baja la tapa y mira por debajo: si tiene un relieve interior muy marcado en la parte trasera, o unas bisagras muy voluminosas, puede acabar apoyándose en las boquillas. Más abajo te contamos qué margen hay.

4. La toma de agua

El Bootyful coge el agua de la entrada que llena la cisterna, con el adaptador y el tubo que vienen en la caja. Busca la llave de paso (suele estar en la pared, junto al váter) y el latiguillo que sube hasta la cisterna. Si los ves y puedes meter la mano, vas bien.

Inodoros con cisterna vista: toma lateral o inferior

Es el caso fácil. Da igual que el agua entre por arriba, por un lado o por debajo de la cisterna: en la página de inicio de Bootyful explicamos que funciona con la entrada en la parte superior o en la inferior, y que el tubo incluido mide 150 cm.

Lo que sí puede complicar las cosas:

  • La llave de paso está pegadísima a la pared o a la cerámica. No hay sitio para intercalar el adaptador. Nuestro soporte suele recomendar dos salidas: conectar en el extremo del latiguillo que llega a la cisterna, en lugar de en la llave, o añadir un segundo latiguillo flexible corto, de los que venden en cualquier ferretería, para ganar unos centímetros.
  • No encuentras la toma, o queda escondida detrás de la cerámica. Si no llegas con la mano, a efectos prácticos estás en el caso siguiente.

El paso a paso de la conexión, con sus casos difíciles, está en nuestra guía para convertir tu inodoro en bidé sin obras.

Inodoro suspendido o cisterna empotrada: de dónde sacar el agua

En un suspendido, la cisterna va dentro de la pared: Roca lo resume diciendo que estos inodoros llevan «la cisterna empotrada». Queda precioso y deja el suelo libre, pero no hay ni llave ni latiguillo a la vista.

Aquí hay que separar dos preguntas:

  1. ¿Se puede sujetar? Igual que en cualquier otro inodoro: depende de las fijaciones de la tapa y del hueco lateral. Que la taza cuelgue de la pared no cambia nada.
  2. ¿De dónde sale el agua? De la cisterna, no. La alternativa es el lavabo: la ficha técnica de la página de inicio dice que el tubo de 150 cm permite conectarlo al suministro del inodoro «o incluso de tu lavabo». No ofrecemos conexión al agua caliente, así que la toma que cuenta es la del agua fría.

Dos cosas que conviene saber antes de lanzarse. La primera: mide el recorrido real del tubo, bordeando la pared, no en línea recta. La segunda: ese tubo se va a ver. Si el lavabo está justo al lado, es un apaño discreto; si está en la otra punta del baño, nos parece que no compensa.

Tapas que dan problemas

La mayoría de las dudas que llegan al soporte no tienen que ver con la cisterna, sino con la tapa.

Tapas sin tornillos a la vista o de fijación oculta. Algunas tapas se encajan a presión o esconden la fijación dentro de la cerámica, y no hay forma de meter los aros debajo. Para eso la caja trae dos adhesivos de doble cara: como explicamos en la página de instalación, se quitan los aros de fijación y se pega el aparato directamente sobre el inodoro. Cómo se quitan los aros se ve en este vídeo. El soporte añade un consejo de sentido común: limpiar antes la cerámica con alcohol y dejarla bien seca.

Tapas amortiguadas con mucho relieve por dentro. Son las de caída lenta, a menudo de una sola pieza gruesa. Si al cerrar se apoyan en las boquillas, el primer intento es quitar los aros para poder colocar el aparato más atrás. Si aun así la tapa toca, no hay más que hacer: es una incompatibilidad.

Tazas cuadradas o de diseño. Aquí no tenemos una regla, y preferimos decirlo. El aparato mide 40 cm de largo y 26 cm de ancho, según la ficha técnica. En una taza muy recta, lo que suele decidir es el punto 3: cómo asienta la tapa. Es un caso típico de «manda una foto».

¿Y si es un Roca, un Gala o cualquier otra marca? No publicamos una lista de modelos compatibles, y creemos que nadie debería fiarse de una: dentro de una misma marca cambian las tapas, las bisagras y las tomas de agua. La marca no dice nada. El metro, sí.

Casos en los que no es compatible

Esta es la lista de los motivos por los que nuestro soporte acaba diciendo «en tu inodoro, no»:

  • Las fijaciones de la tapa están separadas más de 21 cm (esquema) y tampoco quieres o puedes pegarlo con los adhesivos.
  • La tapa toca las boquillas incluso sin los aros, por su relieve interior o por las bisagras, y ya no cierra.
  • No hay ninguna toma de agua accesible al alcance del tubo: cisterna empotrada y lavabo lejos, por ejemplo.

Añadimos una cuarta por pura lógica: si entre el centro de la taza y la pared no caben los 28 cm del esquema lateral, el mando no tiene dónde ir.

Lo que no hay que hacer es forzarlo. Nada de taladrar, recortar o limar el aparato para que entre: las condiciones de venta excluyen de la garantía las modificaciones del producto.

Si lo has comprado y resulta que no encaja, la política de devoluciones da 100 días desde la recepción para devolverlo, con el producto en buen estado y en su embalaje original. La devolución es gratuita en España, salvo Canarias y Baleares; los gastos del envío inicial no se reembolsan.

Si dudas: qué foto hacer y adónde enviarla

Con tres fotos se resuelve casi cualquier duda:

  1. Desde arriba, con la tapa levantada y el metro apoyado entre las dos fijaciones, de modo que se lea la cifra.
  2. La toma de agua: la llave de paso y el latiguillo, de cerca, viendo cuánto sitio queda alrededor.
  3. Un plano general del baño, en el que se vean el váter, las paredes o muebles que tiene a los lados y el lavabo.

Envíalas por el formulario de contacto o por mensaje privado en Instagram. Es lo que pedimos en la página de inicio cuando hay dudas.

Lo mismo vale si ya tienes uno y cambias de casa: el aparato se puede desmontar y volver a montar, pero el váter nuevo hay que medirlo otra vez. Lo contamos en la guía del bidé en un piso de alquiler.

¿Y si tu inodoro está en la lista de los que no? No pasa nada: un adaptador bajo la tapa es solo una de las formas de tener chorrito. En nuestra guía de tipos de bidé para inodoro repasamos las demás, de la ducha higiénica al inodoro japonés completo. Y si las cuatro comprobaciones te han salido bien, en la página de Bootyful tienes el aparato, los vídeos de instalación y las medidas.

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